Volvió. El volvió, o volví yo. No iba a terminar, sabia que no iba a terminar. Soy enfermizamente débil. Después de diez meses, otra vez Alejo. Como
en la canción de Génesis, el gigante volvió y
enredo al mundo con sus hojas violentas, con sus palabras dolorosas, con sus
actitudes hirientes.
Su comportamiento no cambio, simplemente se
le ocurrió volver, quien sabe por qué razón. Siempre dispuesta a
recibirlo, yo no me quejé.
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