Te dije que
te vallas y no pegues la vuelta,
que el tiempo estaba absorto en nuestros pesados y húmedos corazones.
que el tiempo estaba absorto en nuestros pesados y húmedos corazones.
Te
pedí que
no quería flores de recuerdo, que el destino
pronto nos iluminaria con algo mejor.
pronto nos iluminaria con algo mejor.
Te dije que un ''hasta luego'' siempre quedaba inconcluso,
que nunca se puede ir en contra de lo que el cuerpo siente. Porque si de
algo estaba segura,
era que pronto
nos volveríamos a ver.
Ya habíamos probado miles de maneras distintas
de demostrar
que intentábamos llegar más allá
de lo que dos personas son capaces de llegar.
de lo que dos personas son capaces de llegar.
Ya habíamos hecho
promesas en vano
y un licuado de palabras embellecidas que
armaban poesía cada tarde.


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