Perdida en mi misma, me pregunto donde voy. Las cosas
no están bien, intento salir de mi propio laberinto y sigo un camino
inconcluso. No hay nadie más que yo. ¿Se
supone que tiene que haber alguien? No lo se.
Alguna vez estuve acá, en medio de este vacío.
Disimulando alegría, evitando el dolor, pero este fue más rápido y me encontró,
-hace mucho no me venias
a visitar- le dije. Me encantaría contarte tantas cosas…
No hay comentarios:
Publicar un comentario