Esos días en los que una sola pregunta
puede
arruinar tu más perfecta sonrisa: ¿por qué?
No hay respuesta, simplemente consta de un
empujón tremendo que te grita "¡caminá!".
Y no pensés más, vos camina..
…pero a veces encontrar una certeza estaría bueno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario