30 oct 2012

Adicta


Mi subjetividad y mi imaginación habían hecho un pacto diabólico para volverme completamente loca. Necesitaba verlo nuevamente, pero como una droga: por el momento estaba satisfecha, no quería pedir más, no quería tener una sobredosis (ni pecar de gula, en todo caso).
Eso es Alejo: una droga. Necesito, me da. Necesito, no está. 
¿Qué hago? Necesito.
¿Y que más? Necesito. 
Necesito. Abstinencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario